“La cosa debajo de mi cama esperando para agarrar mi tobillo no es real. Lo sé, y también sé que, si soy lo suficientemente cuidadoso y mantengo mi pie debajo de la sábana, nunca será capaz de agarrarme” Stephen King, El Umbral de la Noche.
Con once años me leí el Drácula de Bram Stoker. No pude sacar los pies ni ninguna parte de mi cuerpo de los límites de la cama ninguna noche de los siguientes meses, hasta que llegó el verano.
Poco más tarde cogí en la biblioteca municipal un volumen de los "Libros de sangre" de Clive Barker y alguien había manuscrito en la primera página: “El miedo es el deleite de los más débiles”. Esa cita me desveló anónimamente que el miedo está exclusivamente dentro de nosotros mismos, al igual que existe un Mr. Hyde para cada feliz rostro de Dr. Jekyll, una cara oscura al otro lado del espejo.
La oscuridad // Momo
Que hicieran daño a mi familia // Las alturas
Las alturas // La soledad
Las avispas asiáticas
Las arañas y las mariposas
Los vientos fuertes y "Five nights at Freddy's"
Mirar debajo de la cama // Que se pierda mi hija
Que me acuchillen en la tripa mientras duermo // No valerme por mí misma
Los pájaros // Que le pase algo malo a mi hija