es un proyecto fotográfico personal iniciado en 2017, una recreación autobiográfica de momentos vividos durante mi infancia tardía y adolescencia en el pequeño pueblo del que procede mi familia materna.
Silanes se encuentra en Castilla, envuelto por un abrazo rocoso. Como el de un abuelo a su nieto. Sílice Anexa es ese espacio en el que quieres estar pero no puedes permanecer.
Es un ejercicio introspectivo, un viaje emocional entre mi espíritu y el tiempoUtilizo el espacio físico como escenario y a sus habitantes actuales como figurantes en una suerte de recreación visual. Soledad, desprecio, desaprobación, censura, abandono, rabia contenida. Y al fin, libertad. Sílice Anexa es la puerta de entrada a un universo real y mágico de emociones y recuerdos, junto a la piedra.
Proyecto ganador de la Beca de Fotografía Contemporánea del Festival BasqueDOK en 2019.